sábado, 16 de mayo de 2026

DELIRIO CÍCLICO (PARÁFRASIS).

  

   



DELIRIO CÍCLICO

Paráfrasis Teatral de Bajo el bosque lácteo

de Dylan Thomas.

(Farsa para tres náufragos, una legión de espectros y una campana)

 

Por Benjamin Gavarre


® Benjamín Gavarre Silva

Contacto: gavarreunam@gmail.com

 benjamingavarre@filos.unam.mx 



 

En 1954, el poeta galés Dylan Thomas escribió una obra para la radio llamada Under Milk Wood (Bajo el bosque lácteo). La premisa: meterse en la cabeza, en los deseos y en los sueños de los habitantes de un pueblito pesquero imaginario llamado Llaregyb. Si se lee el nombre del pueblo al revés (Bygerall), se pronuncia en inglés «Bugger all», una expresión galesa que significa algo así como «me importa un comino» o «un carajo». Desde ahí se entiende el tipo de humor del autor.

La obra original tiene más de sesenta personajes. Es un mar de voces de borrachos, modistas reprimidas, marineros muertos que añoran el ron, gitanas místicas y viudas obsesionadas con la limpieza que duermen, sueñan y despiertan a lo largo de un solo día de primavera.

Como montar a sesenta actores en un escenario puede ser una pesadilla, decidimos hacer una paráfrasis teatral. Redujimos las sesenta voces a solo tres personajes que se van cambiando las máscaras, los sombreros y las poses a un ritmo vertiginoso. Todo esto ambientado en un espacio surrealista inspirado en las pinturas de Giorgio de Chirico, donde el tiempo parece congelado y los relojes se vuelven locos.

El surrealismo, el teatro del absurdo y esta farsa barroca no se "entienden" con la cabeza; se sienten con el oído, el estómago y el ritmo.

El bosque está abierto.


 

PERSONAJES

  • CAPI (Capitán Gato): Ciego, sordo a conveniencia y con reflejos de ninja retirado. Navega en tierra firme sobre un taburete con ruedas. Lleva una campana de barco atada a la cintura. A menudo su boca es colonizada por los muertos del mar y las bajezas de la guerra.
  • MOG: Comerciante de telas afectado por combustión espontánea de amor. Cuando el ritmo se acelera, se vuelve el receptáculo de poetas hambrientos y mendigos de caricias.
  • MISS FANNY: Modista letal y sospechosa profesional. Sueña con encajes y arsénico sabor grosella. Su cuerpo es habitado por los fantasmas de actrices trágicas que nunca salieron del pueblo.

ESPACIO ESCÉNICO

Un escenario completamente negro. En el centro, un reloj de pared gigante cuyas manecillas giran al revés con un sonido mecánico intermitente. Hilos invisibles cruzan el espacio en tensiones geométricas (estilo De Chirico), de los cuales cuelgan arenques de utilería, cartas de amor gigantes, medallas militares oxidadas, plumas de pavo real y bombines.


Delirio Cíclico (Parte 1)

(Silencio absoluto. Un foco cenital blanco y cortante ilumina al CAPITÁN GATO (CAPI), que está en cuclillas sobre su taburete con ruedas en el centro del escenario, remando furiosamente en el aire con un bastón).

CAPI
(Con una voz de trueno amortiguado, profunda, casi musical)
Para empezar desde el principio del fin: es noche cerrada en el pueblo, negra como el fondo de una tinta bíblica. Las casas cierran los ojos como topos paranoicos. El mar, ese viejo cuervo salado, mastica las barcas de pesca.

(De la densa oscuridad penumbrosa surgen MOG y MISS FANNY. Caminan de puntillas, realizando movimientos coreografiados, rígidos y simétricos, como marionetas con los hilos demasiado tensos).

 MOG
(Al público, estirando el cuello, susurrando a toda velocidad pero con perfecta dicción)
El pueblo duerme. Duerme el zapatero con un clavo en la lengua, duerme el cartero con las cartas pegadas a las costillas, duerme el enterrador midiendo su propia almohada. ¡Todos duermen!

FANNY
(Saca una lupa gigante de su delantal y examina el aire con movimientos espasmódicos)
Excepto nosotros. And el aire, que esta noche huele a sospecha y a conspiración de pasillo. ¡Escuchen! Las estrellas caen como alfileres sobre el techo de la capilla.

 

(MOG realiza un salto acrobático estilizado y cae limpiamente de rodillas frente a FANNY, desenrollando con un golpe de muñeca una tira de franela roja como si fuera una alfombra real).

MOG
¡Mi Fanny Price Puh de mi devoción! Te amo más que a todo el terciopelo, la seda, y el tul de los almacenes del infierno. Déjame ser el manjar de tu domingo, la tostadora eléctrica de tus sábanas polares. ¡Di que sí antes de que los ratones se coman mis archivos!

FANNY
(Abre un abanico negro con un chasquido de precisión militar, ocultando media cara)
¡Mog! Tu amor me produce urticaria y poemas varios. Te tejeré una cartera azul nomeolvides para guardar tus frías monedas, pero antes... (De pronto cambia su postura a la rigidez inquisitiva de una vieja institutriz) ¡Límpiate los zapatos! Has pisado el rocío del cementerio y viene cargado de bacterias del siglo XVIII.

CAPI
(Toca furiosamente la campana de su cintura mientras rueda en círculos concéntricos alrededor de la pareja).
¡Tormenta a babor! ¡Fantasmas en la cocina! Siento los pasos de los soldados caídos en las trincheras de barro de Gallípoli. Vienen marchando sobre los adoquines con algas en las orejas y medallas de hojalata en el pecho desinflado. Capitán Evans, Teniente Jones... reportándose sin extremidades pero con el uniforme bien planchado.

(De pronto, la iluminación cambia bruscamente a un tono VERDE MILITAR y fantasmal. MOG y FANNY se quedan congelados instantáneamente en una pose grotesca de su discusión: Mog con los brazos estirados implorando y Fanny con el abanico a medio abrir. El CAPI se detiene, se yergue sobre el taburete y mira directamente al espectador con una sonrisa socarrona).

CAPI
(Al público, con voz ronca, mundana y rápida —APARTE)
En los desfiles del pueblo me cantan himnos y me llaman "el héroe ciego de la patria". ¡Cuentos chinos para consolar a los viejos! Si me volví sordo en la guerra fue por estar lo más lejos posible de los gritos del frente, escondido en la bodega de suministros robándome las raciones de chocolate y el coñac de los oficiales. No perdí los ojos por el fuego enemigo; me los quemó el alcohol adulterado en un burdel de Marsella. Pero dejen que sigan llorando por mis medallas... mientras me sigan pagando la pensión, yo les sigo marchando al revés.

 

(Un golpe seco en el gran reloj del fondo rompe la luz verde, regresando a la atmósfera inicial. MOG y FANNY se "descongelan" con un espasmo corporal, continuando la escena como si nada hubiera pasado).

 

CAPI
(Recuperando la voz poética, marcial y engolada hacia la nada)
...¡Espectros miserables, no me muerdan el hueso de los deseos, que hoy el ron sabe a pólvora y agua bendita!



Delirio Cíclico (Parte 2)

(Justo después del grito marcial del CAPI, MOG sufre un violento espasmo espinal. Se arranca con rabia su sombrero de comerciante, lo arroja al suelo, se despeina salvajemente con ambas manos y adopta una postura lánguida, enfermiza y decadente, doblando las rodillas ante FANNY como un poeta maldito).

 

MOG
(Con voz rota, arrastrando las sílabas con una afectación trágica)
¡Déjalos marchar, Capi! Los poetas del pueblo también están desenterrados esta noche. Mendigos del abecedario, vagabundos de la rima que cambiaron sus manuscritos por un arenque podrido...

 

(Un estruendoso "¡CLACK!" suena en el reloj del fondo. La luz cambia instantáneamente a un azul nocturno y denso concentrado solo en él. CAPI y FANNY se quedan congelados en poses exageradas: CAPI con el bastón en alto como si fuera a golpear a un enemigo invisible y FANNY tapándose la boca en un gesto de horror acartonado. MOG da dos pasos rápidos hacia el proscenio, guiñándole un ojo al público).

 

MOG
(Al público, con voz cínica, rápida y conspiradora — APARTE)
Le escribo versos de amor místico a la hija del boticario, le digo en mis rimas que su alma es un cisne de nieve flotando en el fango... ¡Mentira barroca! Lo único que quiero es que su padre me fíe el opio para el maldito dolor de muelas y que ella me deje tocarle las pantorrillas detrás de la sacristía el próximo domingo. Los poetas somos mendigos con buena ortografía; cambiamos sonetos por un plato de lentejas y una caricia en la oscuridad. ¡Que se traguen mis metáforas mientras les robo la plata del bolsillo!

 

(Otro golpe seco del reloj regresa la luz al amarillo Hopper original. CAPI y FANNY se reactivan con un sutil brinco mecánico. MOG retrocede de un salto, recuperando su pose lánguida y mirando al cielo con los ojos en blanco).

 

MOG
(En voz alta, con tono poético, afectado y vibrante)
...¡Escribimos versos en las paredes del callejón con tiza de cementerio! ¡Tenemos hambre! Hambre de metáforas vivas, hambre de un labio que no huela a tierra húmeda... ¡Oh, la belleza inalcanzable de la miseria!

 

(FANNY, al escuchar esto, suelta una risotada histriónica. Da un giro teatral sobre un solo pie, descuelga una pluma de pavo real que colgaba del hilo invisible del techo, se la clava en el pelo y adopta la pose grandilocuente de una diva de la ópera venida a menos, estirando los brazos hacia el reloj).

 

FANNY
(Con voz engolada, trágica, haciendo vibrar las erres)
¡Silencio, poetas de taberna y mala muerte! ¡Abran paso a la gran Myfanwy Hughes! La actriz que pudo haber conquistado los teatros de Londres, pero se quedó varada en este maldito pueblo de pescadores, ensayando a Shakespeare frente a las gallinas...

 

(El reloj emite un zumbido eléctrico. La luz cambia bruscamente a un foco cenital ROJO pasión sobre FANNY. MOG se congela de rodillas con la mano en el pecho como un galán de cartón; CAPI se queda petrificado arriba de su taburete, remando inmóvil en el aire. FANNY se abanica lentamente, mirando al público con un desprecio aristocrático).

 

FANNY
(Al público, con voz seca, fría, calculadora y ambiciosa — APARTE)
Lloro por Shakespeare y maldigo a este pueblo que apesta a arenque podrido... pero la verdad es que en Londres me muero de hambre y nadie sabe mi nombre. Prefiero ser la reina indiscutible de este gallinero de analfabetos, cobrarle el triple por los vestidos de novia a las hijas idiotas del alcalde y acostarme con el carnicero a cambio de los mejores cortes de carne sin pagar un centavo. Dicen las malas lenguas que tengo el alma rota por el arte... ¡Ja! Lo que tengo es el corsé demasiado apretado y un odio paridor a cualquiera que use mejor sombrero que yo. Que aplaudan mi tragedia... mientras yo les cobro el luto.

 

(El zumbido del reloj cesa y la luz Hopper regresa. MOG y CAPI vuelven a la vida. FANNY estalla en un llanto teatral exagerado, llevándose la mano a la frente).

 

FANNY
(En voz alta, desgarradora y dramática)
...¡El público está muerto, pero el aplauso del viento es eterno! ¡Traigan las luces de mi entierro! ¡Traigan el veneno para esta artista incomprendida!



Delirio Cíclico (Parte 3 y Final)

(Inmediatamente después del grito trágico de FANNY, MOG y FANNY comienzan un juego físico rítmico, frenético y casi mecánico. Se pasan un bombín de utilería de uno a otro a una velocidad delirante. Con cada intercambio de sombrero, mutan instantáneamente de personaje con un tic corporal o un cambio de voz: soldado que saluda, mendigo que estira la mano, actriz que llora, comerciante que calcula. CAPI pasa entre ellos esquivándolos en su taburete con ruedas).

 

MOG
(Haciendo malabares con el bombín, con la voz del comerciante)
¡El tiempo vuela! ¡El día estalla! El sol es un gallo de oro que pica los ojos de los durmientes...

(Cambia el bombín de mano, estira la espalda como un vagabundo)
...y despierta a los mendigos que duermen bajo el muelle de madera podrida, contando monedas invisibles entre sus harapos infestados.

 

(El gran reloj del fondo empieza a sonar con una violencia acústica inusitada, como una ametralladora de tics y tacs. La luz cambia bruscamente a un amarillo Hopper deslumbrante y plano, que baña todo el escenario).

 

FANNY
(Siguiendo el ritmo implacable del reloj, saca una taza de té invisible del bolsillo y se la ofrece a MOG con una sonrisa ensayada)
Aquí tienes tu té matutino, mi amor. Le he puesto tres cucharadas de azúcar blanca y dos gotas del veneno desconocido que usan las actrices trágicas en el tercer acto. Bebe, que es hora de sacudir el canario y desinfectar los pensamientos de la noche.

 

MOG
(Comienza a bailar un zapateado galés frenético, percutiendo el suelo con las botas mientras esquiva la taza invisible)
¡No hay tiempo para morir, hoy la tienda está abierta! La DIVA está cantando en el lavadero con su voz de soprano rota, metiendo a sus bebés en cubos de leche; los soldados fantasmas limpian sus fusiles oxidados con el rocío de la mañana, y el Cartero WINWIN está abriendo las cartas ajenas con el vapor de su propia respiración. ¡La vida es terrible, gracias a Dios!

 

CAPI
(Se detiene en seco en el centro exacto del escenario, clavando su bastón con fuerza en el suelo. Un silencio repentino y sepulcral corta el tic-tac del reloj).
¡Silencio en la bomba de agua! Alguien se acerca. Es el eco del pueblo que se mira al espejo de afeitar y se encuentra al revés. Los vivos imitan a los muertos; los muertos actúan como si estuvieran vivos.

 

FANNY
(Da un paso al frente, mirando fijamente al público con los ojos desorbitados, perdiendo toda la afectación anterior y hablando con una honestidad descarnada)
¿Quién vive bajo este bosque lácteo? Somos los mismos de ayer, pero más arrugados. Un desfile de soldados sin guerra, actrices sin teatro, poetas sin papel y mendigos de un poco de amor... No somos del todo buenos, ni del todo malos...

MOG
(Se coloca al lado de ella, dejando caer el bombín al suelo)
...somos solo criaturas atrapadas en un vals de sal, cebollas, medallas oxidadas y telas de colores.

 

(El reloj empieza a ralentizar su sonido, volviéndose un latido pausado y grave. La luz dorada y deslumbrante va bajando suavemente hacia un azul crepuscular y, finalmente, regresa a la oscuridad bíblica y profunda del inicio. Los tres personajes se juntan hombro con hombro en el centro, balanceándose suavemente de izquierda a derecha, como si sus cuerpos flotaran a la deriva en el mar).

 

CAPI
(Muy suavemente, bajando la voz hasta un susurro musical y oscuro)
La luz del día se apaga como un arenque ahumado en el agua. Cierren las persianas libres de gérmenes. Que vuelvan los soldados a sus trincheras de sueño. Que las actrices guarden sus lágrimas en los camerinos del olvido. Que los poetas mendigos se cobijen bajo las mantas del silencio. El Capitán Gato baja a su litera... y el bosque... el bosque vuelve a cerrarse sobre nosotros... por segunda vez... esta noche.

 

(El CAPITÁN levanta la mano floja y da un último toque levísimo, casi imperceptible, a la campana de su cintura).

 

(EL SONIDO DE LA CAMPANA SE APAGA EN EL AIRE)

 

(OSCURIDAD TOTAL)


 

 

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