jueves, 12 de marzo de 2026

"Megalitos (Crónica de unas famosas piedras)"

  

 


Megalitos 


(Crónica de unas famosas piedras)


SINOPSIS / SYNOPSIS

"Megalitos, (Crónica de unas famosas piedras)" es una comedia del absurdo que recorre milenios de historia humana a través de la "biografía" de una sola piedra. Todo comienza con un Guardián neandertal cuya única ambición es mantener su megalito seco bajo la lluvia. Sin embargo, su paz se ve interrumpida por una procesión frenética de personajes que intentan adueñarse de la roca: desde agentes inmobiliarios de la Edad de Piedra y mercaderes fenicios, hasta un Poncio Pilatos obsesionado con el orden y un Leonardo da Vinci en busca de la luz perfecta.

A medida que la piedra se llena de grafitis, capas de pintura y pegatinas de turistas, la obra revela una sátira mordaz sobre la propiedad, el progreso y la vanidad humana. El cierre magistral nos enfrenta a la ironía de la ciencia: un arqueólogo moderno que, ignorando la caótica realidad del pasado, decide que el megalito es el vestigio de una civilización mística y superior. Una pieza ágil, visual y profundamente irónica sobre nuestra incapacidad para dejar las cosas tal como las encontramos.


 My Poor Megalith

"My Poor Megalith" is an absurdist comedy that spans millennia of human history by following the "biography" of a single stone. It all begins with a Neanderthal Guardian whose only ambition is to keep his megalith dry in the rain. However, his peace is shattered by a frantic procession of characters hell-bent on claiming the rock: from Stone Age real estate agents and Phoenician merchants to a law-and-order-obsessed Pontius Pilate and a Leonardo da Vinci in search of the perfect light.

As the stone becomes covered in graffiti, layers of paint, and tourist stickers, the play reveals a sharp satire on ownership, progress, and human vanity. The masterful conclusion confronts us with the irony of science: a modern archaeologist who, ignoring the chaotic reality of the past, decides that the megalith is the vestige of a mystical and superior civilization. An agile, visual, and deeply ironic piece about our inability to leave well enough alone.




MEGALITOS

(Crónica de unas famosas piedras)


Por  Gavarre Benjamin

 


 

© INDAUTOR

Cd. De México

©  BENJAMÍN GAVARRE SILVA

Contact: bengavarre@gmail.com

gavarreunam@gmail.com

 



PERSONAJES:

  • EL GUARDIÁN: Un Neandertal con una piel de bisonte y una paciencia milenaria.
  • SAPIENS 1 y 2: Una pareja de "emprendedores" prehistóricos con mentalidad de agentes inmobiliarios.
  • EL FENICIO: Un mercader con túnica y ábaco.
  • EL EGIPCIO: Un arquitecto obsesionado con la eternidad y la simetría.
  • PONCIO PILATOS: Un funcionario romano cansado y con las manos algo resecas.
  • EL MISIONERO: Un fanático medieval con una cruz de madera.
  • LEONARDO: Un hombre del Renacimiento con un caballete y prisa.
  • WERTHER: Un joven romántico, pálido y con tendencias suicidas.
  • TURISTAS: Una pareja con cámaras y poco criterio.
  • EL ARQUEÓLOGO: Un hombre moderno con una brocha y mucha imaginación.

ESCENA ÚNICA

(Escenario vacío excepto por un gran Megalito de cartón-piedra en el centro. Llueve. El GUARDIÁN neandertal abraza la piedra con ternura).

GUARDIÁN: (Gruñendo al cielo) ¡Agua mala! ¡Agua moja! Piedra seca, corazón contento. Piedra mojada... mala señal. La piedra es lo único que tiene sentido. El bisonte corre y hay que perseguirlo. El fuego quema y hay que alimentarlo. La mujer habla y hay que... bueno, hay que escuchar. Pero la piedra... la piedra se queda quieta. No pide bayas, no se queja del frío. Es la mejor amiga del hombre. Yo la abrazo. Piedra seca, corazón contento. Piedra mojada... mala señal.

(Entran SAPIENS 1 y 2. Visten pieles, pero llevan maletines de mimbre).

SAPIENS 1: Mira el jardín. Tiene potencial.

SAPIENS 2: Y el monolito es una joya. Quitamos la piedra, ponemos una piscina infinita, un bar de jugos de helecho y unas hamacas de tripa de mamut.

GUARDIÁN: (Interponiéndose) No se va a poder. Soy el encargado. La cuido yo. El jefe dijo: "Si megalito se daña, tú te vas cueva de leones".

SAPIENS 1: (Le hace una seña a Sapiens 2) Cariño, encárgate del servicio al cliente.

(Sapiens 2 se lleva al Guardián detrás del Megalito. Se escuchan gritos, golpes de garrote y un silencio súbito. Sapiens 2 regresa sacudiéndose el polvo).

SAPIENS 2: El contrato ha sido rescindido. Pero tenemos un problema: no hay dinero para la piscina.

SAPIENS 1: ¡Ahí vienen los inversores extranjeros!

(Entran el FENICIO y el EGIPCIO).

FENICIO: Ofrecemos cuatro barcos fenicios, tres bailarinas de Tiro y dos camellos con jorobas con el tanque lleno.

EGIPCIO: Y yo les prometo la vida eterna. Un ojo colgante de Horus… Una pirámide pequeña, pero con buena vista al río.

SAPIENS 1: ¡Trato hecho! (Toman unas bolsas de monedas y salen corriendo).

FENICIO: (Mirando la piedra, incómodo) Esto no tiene puerto, ni río, y no pasa ni un alma por aquí… Mhh, malas ventas.

EGIPCIO: Todavía no hay clientela, pero es cuestión de tener paciencia. Por lo pronto… hay que hacer algunas remodelaciones. (Empieza a mover otras piedras alrededor hasta que parece Stonehenge). Así está mejor. La simetría atrae a los dioses… y a los turistas… ¡Muchos turistas!

FENICIO: Ah, qué bonito. Te compro tu parte por un cargamento de papiro y me largo. Los turistas me dan alergia. (Paga y se va).

(El Egipcio sigue puliendo la piedra y haciendo arreglillos. Entra PONCIO PILATOS, lavándose las manos en un cuenco invisible).

PILATOS: Oye, constructor. ¿Ha pasado por aquí un hereje con barba? Uno que dice ser el hijo de... bueno, de alguien importante.

EGIPCIO: Ah, seguro habla de Akenatón. Ese faraón loco que decía que solo había un dios. El Sol. Un soltero exigente.

PILATOS: No, no... este es más reciente. Dice que su reino no es de este mundo. En fin, si no está, me quedo yo con estas ruinas. Necesito un puesto de avanzada.

EGIPCIO: ¡Ni hablar! Están casi nuevas. ¡Y he invertido mucho dinero y trabajo aquí!

PILATOS: O te haces a un lado, o traigo a mis legiones. Y si te atraviesan con una espada, yo me lavo las manos.

(Llega el MISIONERO medieval con una cruz enorme).

MISIONERO: ¡Vade retro, paganos! La luz y la verdad son de nuestro señor Jesucristo. Poncio, lávate bien esas manos. Egipcio, la luz ha llegado. Quiero que construyas una iglesia, o mejor… una catedral.

EGIPCIO: (Sarcástico) Sí, claro, cómo no. En un momento le hago los vitrales. ¿Y quiere bóvedas flotantes?

MISIONERO: No estaría mal. Pero nada de pirámides. Yo me voy de ermitaño a una cueva unos siete o diez años. Cuando vuelva, quiero ver esos vitrales. Ah, y que sea sin naves y sin bóvedas. (Sale).

PILATOS: ¿Iglesia, bóvedas, vitrales, naves? Eso suena peligroso. Yo mejor me voy de aquí.

EGIPCIO: Ah, mire, yo también… ¿sería mucha molestia si me lleva?

(El Egipcio se marcha con Pilatos. Entra LEONARDO con una modelo).

LEONARDO: ¡La luz! ¡Es perfecta! (Pone a la modelo frente a la piedra). No te muevas, Lisa. Ese fondo de piedra bruta le da un aire de misterio... como si no supieras de qué te ríes. ¡Mona, por favor! No te pongas de perfil… quiero que me veas con cara de que sabes un secreto pero no me lo vas a contar. Sí, me gusta esa sonrisa de "me he comido un limón y me gustó". No enseñes los dientes, eso, eso… ¡El Megalito! ¡Qué fondo tan enigmático! ¡Los alienígenas rifan!

(Pinta un segundo. Entra corriendo WERTHER, con traje negro de romántico, y sube al Megalito).

WERTHER: ¡El mundo es un valle de lágrimas! ¡Me lanzaré desde esta cima de granito para que el universo sienta mi desprecio! ¡Oh, mole de piedra fría! ¡Tú que has visto pasar los siglos y las lágrimas, recibe mi último suspiro! ¡Me lanzaré desde tu cima para que mi sangre riegue este suelo estéril! ¡Adiós, ingrata Carlota!

LEONARDO: (Pintando) Oye, tú, el de negro, ¿podrías suicidarte un poco más a la izquierda? Me tapas la luz del crepúsculo.

WERTHER: ¡Nadie entiende mi dolor! ¡Soy un alma en pena en un mundo que no comprende a las generaciones de cristal!

LEONARDO: Me aburres, Emo. Prefiero ir a diseñar una máquina de volar que probablemente se estrelle. Vámonos, Mona. (Se va con el cuadro).

(Llegan los TURISTAS con sombreros y cámaras).

TURISTA 1: ¡Oh, mira! Un actor haciendo de romántico suicida. ¡Qué pintoresco!

WERTHER: (Dudando en el borde, tratando de conservar el equilibrio) ¿Me lanzo o no me lanzo?

TURISTA 2: ¡No se mueva! ¡Esa pose es genial! Le pagamos diez euros si se queda quieto para la foto.

WERTHER: (Recuperando el equilibrio de golpe) ¿Diez euros? ¡Por favor! Por cincuenta me aviento haciendo el "salto del ángel" y caigo en posición de gimnasia rítmica. ¡Ta-dah!

TURISTA 2: (Consultando su reloj) Uff, cincuenta es mucho... Vámonos Greta, perdemos el bus.

WERTHER: Cincuenta euros por una vida… qué mezquindad la de la raza humana… (Se queda unos segundos meditando sobre la mezquindad de los turistas, y luego decide marcharse).

(Todos se han ido. Anochece. El escenario está vacío y en silencio. Entra el GUARDIÁN neandertal. Está viejo, camina con dificultad. Mira el Megalito lleno de grafitis, pegatinas de turistas y restos de pintura).

GUARDIÁN: Así no fue como lo dejé... No cabe duda de que no podemos confiar en las personas. Lo tocan todo. Lo ensucian todo con sus "ideas". Les das una piedra limpia y te devuelven una ruina. No se saben estar quietos. A ver luego qué inventan.

(Entra el ARQUEÓLOGO con un pincelito y una lupa. Empieza a limpiar la base de la piedra. El Guardián lo mira con curiosidad).

ARQUEÓLOGO: (Excitado, hablando solo) ¡Es asombroso! ¡Un hallazgo sin precedentes! Mira la pátina de la piedra... Solo una civilización de una pureza espiritual inalcanzable pudo traer este megalito hasta este frío territorio. Eran seres que no conocían la codicia, que vivían en armonía con la naturaleza, guardianes de un conocimiento cósmico que hemos perdido... (Anotando en su libreta) Increíble... O tal vez eran seres de una inteligencia superior, pacíficos extraterrestres que buscaban la comunión con el cosmos...

(El Arqueólogo sigue cepillando la piedra con devoción mientras la luz se apaga lentamente).

GUARDIÁN: (Al público, señalando al arqueólogo) ¿Ven lo que les digo? No tienen ni idea. (Con una sonrisa de perplejidad amarga) Y ahora resulta que hasta extraterrestres somos. Yo solo quería proteger la piedra… La piedra nos da sentido. El bisonte corre y hay que perseguirlo. El fuego quema y hay que alimentarlo. Yo la abrazo. Piedra seca, corazón contento. Piedra mojada... mala señal. (Escucha un ruido) Uy, alguien se acerca.

OSCURO

T E L Ó N


 

 


MY POOR MEGALITH: (Chronicle of Some Famous Stones).

   


 by Gavarre Benjamin 

© INDAUTOR

Cd. De México

©  BENJAMÍN GAVARRE SILVA

 Contact: bengavarre@gmail.com

gavarreunam@gmail.com



MY POOR MEGALITH

(Chronicle of Some Famous Stones)

CHARACTERS:

  • THE GUARDIAN: A Neanderthal in bison skin with millenary patience.
  • SAPIENS 1 & 2: A pair of prehistoric "entrepreneurs" with a real estate agent mindset.
  • THE PHOENICIAN: A merchant with a robe and an abacus.
  • THE EGYPTIAN: An architect obsessed with eternity and symmetry.
  • PONTIUS PILATE: A tired Roman official with perpetually dry hands.
  • THE MISSIONARY: A medieval fanatic with a large wooden cross.
  • LEONARDO: A Renaissance man with an easel and a deadline.
  • WERTHER: A young Romantic, pale and suicidal.
  • TOURISTS: A couple with cameras and very little taste.
  • THE ARCHAEOLOGIST: A modern man with a brush and a lot of imagination.

SCENE ONE

(Empty stage except for a large cardboard-and-plaster Megalith in the center. It’s raining. THE GUARDIAN, the Neanderthal, hugs the stone tenderly).

GUARDIAN: (Grunting at the sky) Bad water! Wet water! Dry stone, happy heart. Wet stone... bad omen. Stone is the only thing that makes sense. Bison runs, you must chase it. Fire burns, you must feed it. Woman speaks, you must... well, you must listen. But stone... stone stays still. No berry-asking, no cold-complaining. Man’s best friend. I hug it. Dry stone, happy heart. Wet stone... bad omen.

(Enter SAPIENS 1 & 2. They wear furs but carry wicker briefcases).

SAPIENS 1: Look at the lot. The curb appeal is massive.

SAPIENS 2: And the monolith is a gem. We scrap the rock, put in an infinity pool, a fern-juice bar, and some mammoth-gut hammocks.

GUARDIAN: (Stepping in between) No can do. I am in charge. I guard. Boss said: "If Megalith gets hurt, you go to the lion's den."

SAPIENS 1: (Gestures to Sapiens 2) Honey, take care of "customer service," will you?

(Sapiens 2 leads the Guardian behind the Megalith. Sounds of thumping, clubbing, and a sudden silence follow. Sapiens 2 returns, dusting off his furs).

SAPIENS 2: Contract terminated for just cause. But we have a problem: no cash for the pool.

SAPIENS 1: Here come the foreign investors!

(Enter THE PHOENICIAN and THE EGYPTIAN).

PHOENICIAN: I offer four Phoenician ships, three belly dancers from Tyre, and two camels with their humps at full capacity.

EGYPTIAN: And I promise you eternal life. A dangling Eye of Horus… A small pyramid, but with a great river view.

SAPIENS 1: Deal! (They grab bags of coins and run off).

PHOENICIAN: (Looking at the stone, uneasy) No port, no river, and not a soul in sight… Mhh, bad sales figures.

EGYPTIAN: No foot traffic yet, but it's all about patience. For now… we need some remodeling. (He starts moving smaller stones around until it looks like Stonehenge). There. Symmetry attracts the gods… and the tourists… Lots of tourists!

PHOENICIAN: Oh, lovely. I’ll buy your share for a shipment of papyrus and I’m out of here. Tourists give me hives. (He pays and leaves).

(The Egyptian continues polishing the stone. Enter PONTIUS PILATE, washing his hands in an invisible bowl).

PILATE: Hey, builder. Has a bearded heretic passed through here? One claiming to be the son of... well, someone important.

EGYPTIAN: Ah, you must mean Akhenaten. That mad Pharaoh who said there was only one god. The Sun. A very demanding bachelor.

PILATE: No, no... this one is more recent. Says his kingdom is not of this world. Anyway, if he’s not here, I’m seizing these ruins. I need a forward outpost.

EGYPTIAN: No way! They’re practically new! I’ve invested a fortune and a lot of sweat here!

PILATE: Either step aside, or I bring in the legions. And if they run you through with a sword, I wash my hands of the matter.

(Enter THE MISSIONARY, a medieval man with a giant cross).

MISSIONARY: Vade retro, heathens! The light and the truth belong to our Lord Jesus Christ. Pontius, wash those hands well. Egyptian, the light has arrived. I want you to build a church—no, a cathedral.

EGYPTIAN: (Sarcastic) Oh, sure thing. I’ll have the stained glass ready in a minute. Would you like flying buttresses too?

MISSIONARY: Not a bad idea. But no pyramids! I’m going off to be a hermit in a cave for seven or ten years. When I return, I want to see that glass. Oh, and no naves or vaults. (Exit).

PILATE: Churches, vaults, stained glass, naves? Sounds dangerous. I’m out of here.

EGYPTIAN: Oh, wait… would it be too much trouble to give me a lift?

(The Egyptian leaves with Pilate. Enter LEONARDO with a model).

LEONARDO: The light! It’s perfect! (Positions the model in front of the stone). Don’t move, Lisa. That raw stone background gives it an air of mystery... as if you’re hiding a joke. Mona, please! No profile… I want you to look at me like you know a secret but won’t tell. Yes, I like that "I ate a lemon and I liked it" smile. Don't show your teeth, that’s it, that’s it… The Megalith! What an enigmatic background! Aliens rule!

(Paints for a second. WERTHER runs in, wearing a romantic black suit, and climbs the Megalith).

WERTHER: The world is a valley of tears! I shall hurl myself from this granite peak so the universe may feel my scorn! Oh, cold slab of stone! You who have watched centuries of tears pass by, receive my final breath! I shall jump so my blood may water this barren soil! Farewell, ungrateful Charlotte!

LEONARDO: (Painting) Hey, you, the guy in black. Could you commit suicide a bit further to the left? You’re blocking my twilight.

WERTHER: No one understands my pain! I am a soul in torment in a world that doesn't comprehend the Snowflake generations!

LEONARDO: You bore me, Emo. I’d rather go design a flying machine that will probably crash. Let's go, Mona. (Exit with painting).

(Enter TOURISTS with hats and cameras).

TURISTA 1: Oh, look! An actor playing a suicidal Romantic. How quaint!

WERTHER: (Dithering on the edge, trying to keep his balance) To jump or not to jump?

TURISTA 2: Don’t move! That pose is brilliant! We’ll pay you ten euros if you stay still for the photo.

WERTHER: (Regaining balance instantly) Ten euros? Please! For fifty I’ll do a swan dive and land in a rhythmic gymnastics pose. Ta-dah!

TURISTA 2: (Checking his watch) Ugh, fifty is too much... Let's go Greta, we’ll miss the bus.

WERTHER: Fifty euros for a life… such is the pettiness of the human race… (He meditates on human pettiness for a few seconds, then decides to leave).

(Everyone has left. Night falls. The stage is empty and silent. THE GUARDIAN enters. He is old, walking with difficulty. He looks at the Megalith covered in graffiti, tourist stickers, and paint).

GUARDIAN: That is not how I left it... No doubt about it, you cannot trust people. They touch everything. They dirty everything with their "ideas." You give them a clean stone and they give you a ruin. They can't stay still. Wonder what they'll invent next.

(Enter THE ARCHAEOLOGIST with a small brush and a magnifying glass. He begins cleaning the base of the stone. The Guardian watches with curiosity).

ARCHAEOLOGIST: (Excited, talking to himself) Amazing! An unprecedented find! Look at the patina on the stone... Only a civilization of unachievable spiritual purity could have brought this megalith to this cold territory. They were beings who knew no greed, living in harmony with nature, guardians of a cosmic knowledge we have lost... (Notes in his sketchbook) Incredible... Or perhaps they were beings of superior intelligence, peaceful extraterrestrials seeking communion with the cosmos...

(The Archaeologist continues brushing the stone with devotion as the light slowly fades).

GUARDIAN: (To the audience, pointing at the archaeologist) See what I mean? They have no clue. (With a smile of bitter perplexity) And now we're even aliens. I only wanted to protect the stone… The stone gives us meaning. Bison runs, you must chase it. Fire burns, you must feed it. I hug it. Dry stone, happy heart. Wet stone... bad omen. (Hears a noise) Uh-oh, someone’s coming.

BLACKOUT

C U R T A I N


 

 

martes, 10 de marzo de 2026

"Un Sundae para Dos": POR GAVARREBENJAMIN.


 



"Un Sundae para Dos"

Escenario: Heladería clásica cerca de un Campus universitario en Los Ángeles. Armando está sentado en una mesa pequeña, mirando el celular con tristeza. Beto (Beatriz) entra caminando como si llevara zancos, lleva una peluca castaña y un vestido de flores. Lucas va detrás, vestido de mesero con un delantal y un block de notas, vigilando.

 

 

BETO: (Sentándose bruscamente) ¡Hola! Soy… ¡Beatriz! La amiga de… Sofía, la chica de la biblioteca, ya sabes.

ARMANDO: (Desconcertado, pero amable) ¿De la biblioteca?… Ah, es por lo de los becarios… Había dejado mis datos, ¿no?

BETO: Sí, cierto… dejaste tu nombre y tus datos y tu foto… y por eso yo sé quien eres, y por eso… estoy aquí, te busqué … y vine… por tu foto…

ARMANDO: No sé, Cristina, creo que paso de largo por el momento… Hubo un momento de mi vida en el que me interesaba ser becario, ayudar a los estudiantes, relacionarme con los profesores… pero ahora…

BETO: Beatriz… pero puedes decirme Cristina…

LUCAS: Llega el mesero (Llegando como mesero, interrumpiendo y dándole un pisotón a Beto) ¡Beatriz está bien, no lo confundas!

BETO: Beatriz, Beatriz, Beatriz…

ARMANDO: No lo sé, Beatriz, ya no estoy interesado en ser becario, de hecho ya no estoy interesado en nada… Mi vida es tan triste. Despierto, voy a clase, miro el asiento vacío al lado del mío donde debería estar mi amigo Beto, y vuelvo a casa a comer cereal rancio. No tengo cabeza para ser becario. Hasta el gato del vecino me mira con lástima. Siento que perdí mi brújula... y todo por no saber decir "te quiero" en el momento adecuado.

BETO: (Tragando saliva, tratando de mantener la postura de funcionaria) Pero... pero la biblioteca necesita gente comprometida. Y la vida sigue, ¿no? Quiero decir, ahora estás aquí, tramitando una beca conmigo... una mujer de la administración... una mujer real, con flores en el vestido y... conocimientos de archivo. Quizás esto es lo que necesitas para tu currículum. Un cambio de aire... y de compañía.

ARMANDO: (Con un suspiro pesado) No lo sé. Quizás tienes razón. Quizás debería llenar esos formularios y dejar de pensar en él. Quizás debería intentar que me gusten otras personas. Personas que no discutan conmigo sobre Converse sucios o Adidas nuevos. ¿Sí me entiendes?

BETO: (Inclinándose sobre la mesa, olvidando el block de notas y bajando la voz) ¿Y cómo sería esa persona? Es decir... para el perfil de la beca, necesitamos saber tus... afinidades. Hipotéticamente, si tuvieras que elegir a una mujer ahora mismo, ¿qué buscarías? ¿Te gustan así... como yo?

ARMANDO: (Frunciendo el ceño) ¿Es una pegunta para trabajar en la Hemeroteca?

BETO: (Rápido) ¡Es para el clima organizacional! Es muy importante. Pero dime, visualmente... ¿Te atraen las mujeres con... rasgos fuertes? ¿Te gustan, por ejemplo, las que tienen una estructura ósea... robusta?

ARMANDO: (Confundido) Es una pregunta muy extraña, Beatriz.

BETO: ¡Es para saber si eres detallista! Un buen becario debe notar los detalles. Pero dime, ¿te gustan las chicas con mucho carácter? ¿O prefieres algo más... delicado? ¿Te gustan las morenas de pelo castaño un poco... rígido y que quizás usan peluca por una... una apuesta académica?

ARMANDO: (Riendo por primera vez, una risa amarga) Beatriz, eres la entrevistadora más rara del Campus. La verdad es que siempre pensé que me gustaba la delicadeza, pero últimamente me he dado cuenta de que lo que más extraño de mi amigo es precisamente lo rudo que es. Extraño sus manos grandes, su voz de trueno cuando se ríe y hasta ese perfume barato que usa que huele a pino de gasolinera. No creo que ninguna "bibliotecaria" pueda llenar ese hueco.

LUCAS: (Pasa por detrás con una bandeja y le susurra a Beto al oído mientras le deja el helado) ¡Deja de preguntar por tu mandíbula y trata de ser más femeniina!

ARMANDO: ¿Qué ha dicho el mesero?

BETO: (Nervioso, metiéndose una cucharada gigante de helado para callarse) ¡Que si vamos a compartir la cuenta! (Metiéndose un pedazo de pan en la boca) Entonces... ¿no te gustan las mujeres como yo? ¿Tan... "profesionales"?

ARMANDO: No es que no me gustes, es que... (Se limpia con una servilleta los lentes sucios, pero solo logra ensuciarlos más). Es que tienes una forma de mirarme, Beatriz... una energía... Y no quiero ser grosero, pero en este momento de mi vida no estoy interesado en trabajar en una biblioteca, y no estoy interesado en las mujeres, punto... Espero que no te sientas ofendida.

BETO: (Inclinándose sobre la mesa, con genuina necedad) ¿Y cómo sería esa persona? Es decir... hipotéticamente, si tuvieras que elegir a una mujer ahora mismo, ¿qué buscarías? ¿Te gustan así... como yo? ¿Te gusta el estilo "clásico-universitario-con-mucha-base-de-maquillaje"?

ARMANDO: (Mirando a "Beatriz" de arriba abajo, confundido) ¿Cómo me gustan? No lo sé...Te digo, no sé si me oíste, pero creo que lo mío, lo mío no son las mujeres…  Supongo que busco a alguien con quien pueda hablar de física cuántica, de hockey sobre hielo y de memes de perritos al mismo tiempo. Alguien que no tenga miedo de ser ridículo.

BETO: (Ajustándose la peluca que le pica horrores) (No se rinde) Pero visualmente... ¿Te atraen las mujeres con... rasgos fuertes? ¿Te gustan, por ejemplo, las que tienen una estructura ósea... fuerte? ¿O las que tienen una Cejas pobladas y sombra profunda en su maquillaje, o no sé, las que toman mucho café?

ARMANDO: (Frunciendo el ceño) ¿Cejas pobladas, Sombra profunda? Eso es muy específico, Beatriz.

BETO: (Rápido) ¡Es una tendencia! Se llama "Shadow shadow". Pero dime, ¿te gustan las chicas con mucho carácter? ¿O prefieres algo más... delicado? ¿Te gustan las morenas de pelo castaño… de cabello chino para nada, cierto?

ARMANDO: (Riendo por primera vez, una risa amarga) Beatriz, eres muy extraña. Pareces obsesionada con el inventario de mis gustos. La verdad es que siempre pensé que me gustaba la delicadeza, pero últimamente me he dado cuenta de que solo hablaba de mujeres para complacer a mi familia y a los amigos, que ni siquiera sé si eran mis amigos de verdad. La verdad es que estoy enamorado, pero ni siquiera yo mismo lo sabía.


LUCAS: (Lucas aparece con un delantal y un block de notas.) Si ya están listos para ordenar… tenemos flan de frambuesa o galletitas de salvado muy buenas para cerrar la boca.

BETO (Beatriz): Agua mineral sin hielo, y un helado de menta.

Armando se ve cansado.

ARMANDO: Perdona si no soy la mejor compañía, Beatriz. Es que... hace dos semanas que no veo a mi mejor amigo. Tuvimos una pelea tonta por un mensaje de texto y desde entonces el mundo se siente gris. Se llama Beto. ¿Lo conoces? Ah, no, claro que no... Él prefiere los tenis sucios, tiene unos converse tan sucios que apestan a… queso… Pero por qué te cuento estas cosas… personales.

BETO (Beatriz): (Con voz aguda y forzada) ¡Oh! Qué... sé yo… necesitas desahogarte… es tan triste… Tú seguramente usas esos tenis nuevos con pinta de concha… o así.

ARMANDO: Adidas punta de concha, son mis favoritos.

BETO (Beatriz): Nadie es perfecto Armando… pero no importa, siempre hay discusiones, y los… Los amigos son... importantes. ¿Por qué no lo buscas? ¿A Beto?

ARMANDO: Porque soy un idiota. Estuve a punto de decirle que no quiero ser solo su amigo. Me dio miedo y terminé diciendo una estupidez sobre sus tenis sucios. Se fue muy dolido. Lo hice sentir mal por una estupidez. Lo extraño tanto que veo su cara en todos lados... incluso tú tienes un aire a él, en los ojos.

BETO: (Casi con su voz normal) ¿De verdad lo extrañas?

LUCAS: (Llegando como mesero, interrumpiendo y dándole un pisotón a Beto) ¡Aquí está su agua mineral para la dama! Y el helado de menta con chispas de chocolate (Susurra) ¡Cuidado con el bajo, barítono! ¡Y acomódate el nido de pájaros que tienes por pelo!

ARMANDO: (Sin notar nada) Beto es auténtico, ¿sabes?  No le importan las apariencias, de hecho se pone lo que tenga a la mano, no se cambia de jeans ni de camiseta ni aunque le paguen… No se cambia de calcetines si no es estrictamente necesario, ¿sabes?  No como esa gente tan llena de filtros y de ropa de marca. Él es... tan real. Tan auténtico.

BETO: (Emocionado, se olvida de la pose) ¡Él también te extraña, Armando! Él se compró unos tenis nuevos de esos horribles de concha solo para darte gusto.

ARMANDO: (Sorprendido) ¿Y cómo sabes eso?

LUCAS: (Interviniendo rápido) ¡Es que las mujeres tienen una intuición... científica! ¡Helado gratis de chocolate, cortesía de la casa! ¡Disfruten! (Le hace señas de "cierra la boca" a Beto).

ARMANDO: Pero qué mesero tan amable, gracias. (A Beto) Eres muy dulce, Beatriz… Y tienes una intuición tan… femenina… ¿Sabes?

BETO: Ya, sí, claro… Cuando me pongo nervioso me da por comer dulce.

ARMANDO:  Sí, eres igualito a …. No, olvídalo, nada que ver…

Beto empieza a comer el helado con desesperación, la nariz se le mancha, la peluca se le va de lado cubriéndole una oreja. Armando lo mira con una sonrisa melancólica, todavía sin "ver".

BETO: (Con la cara llena de chocolate) Es que... (Se limpia con la servilleta con una fuerza brutal, frotando de izquierda a derecha). Armando, yo tengo que decirte algo...

Beto termina de limpiarse. El maquillaje beige ha desaparecido de su labio superior, revelando un bigote perfectamente definido. El resto de la cara sigue blanca de polvo.

ARMANDO: (Se queda congelado. Mira el bigote. Mira la peluca chueca. Mira los ojos de Beto). Beatriz... tienes... tienes algo ahí.

BETO: (Aterrado) ¿Qué? ¿Menta con chocolate? (Se frota más, revelando ahora la barbilla partida).

ARMANDO: No. Tienes... (Se hace una de las pausas más largas de la historia… Armando se transforma en otra persona) Tienes el bigote más bonito que he visto en una joven bibliotecaria (Se empieza a reír con lágrimas en los ojos). ¡Beto! ¡Eres un animal! ¡¿Qué haces vestido así?! (Armando empieza a temblar, no sabe si gritar o llorar. Se acerca, estira la mano y le endereza la peluca, que ahora parece un nido caído de un árbol). ¡Beto! ¡De verdad! ¡¿Qué haces vestido como mi tía abuela?!

BETO: (Con su voz de barítono profunda, rindiéndose) ¡Es que me dijiste que mis Converse daban asco! ¡Pensé que buscabas a alguien... con tenis blancos y limpios! ¡Lucas me ayudó para convertirme en una mujer como de las que siempre hablas! Una profesional sexy y delgada.  ¡Me puse faja, Armando! ¡Una faja que no me deja respirar! Deberías haber hablado de que te gustaban las porristas, hubiera sido más fácil

ARMANDO: (Se queda en silencio un segundo y luego estalla en una carcajada limpia, llena de alivio). Al diablo las porristas y las profesionales sexys! ¡Te extraño a ti, con tus tenis sucios y tus calcetines apestosos!

BETO: (Llorando de risa y alivio, quitándose la peluca y revelando su cabello aplastado y sudado) ¿Entonces no te gustan las mujeres sexys?

ARMANDO: (Tomándolo de las manos, ignorando el maquillaje corrido) Quiero al idiota sexy y apestoso que se viste de flores solo para que le hable.

 

Armando se inclina y besa a Beto en medio de la heladería. Lucas, al ver la escena, suelta el block de notas y empieza a aplaudir mientras los otros estudiantes en las mesas vecinas graban todo con sus celulares.

 

ARMANDO: Tienes... tienes el bigote más bonito que he visto en una bibliotecaria parlanchina. Ah, mira, y no te quitaste tus tenis sucios ni siquiera para disfrazarte.

LUCAS: (Interviniendo rápido) Yo le insistí, Armando, yo le insistí, pero esta mujer es una terca ya te diste cuenta.

ARMANDO:  Gracias, Mesero listo, te debo una…

LUCAS: Me debes lo que consumieron, sabes, y ya te dije, el pastel de chocolate va por cuenta de la casa.

ARMANDO: Ah, qué gracioso tu amigo.

BETO: Lucas, ah, trabaja como comediante por las noches, es todo un profesional. Ja, ja, ja.

 

 

Todos ríen y se hace un oscuro final.